ORIGEN DE LA SERIGRAFÍA CIRCULAR

Un momento, pero ¿qué invento es este?

¿Es algo diferente a la serigrafía tradicional?

¡Sí y no!

No: porque la técnica es la misma.

Sí: la ejecución cambia completamente.

La variante moderna de la serigrafía milenaria que todos conocemos nos ofrece un sinfín de oportunidades para los grabados, donde la técnica inicial no había llegado antes.

Explicamos un poco de dónde viene esta técnica que ya lleva algún siglo que otro utilizándose. Recordamos que la serigrafía tradicional es impecable, pero su actuación no va más allá de las superficies lisas. De hecho, han de encontrarse las superficies colocadas de una forma muy concreta, ya que esta técnica requiere el uso de unas planchas que van en un marco tensado.

Pero vayamos un poco más allá y avancemos para saber en qué consiste esta vertiente novedosa surgida de este tipo de estampación.

PROCESO Y VENTAJAS DE SU USO

En la serigrafía clásica, la calidad va intrínsecamente relacionada con la cantidad de hilos por centímetro cuadrado que tenga la malla. Este hecho es el que fijará la precisión del estampado. Pues bien, en la serigrafía circular, de cuantos más hilos disponga la malla de impresión, más se ajustarán los registros. Esto nos viene a indicar que la precisión de los colores y tonos diferentes estará muy cerca de la perfección.

Sí, sí. Pero, ¿cómo se realiza?

El elemento inicial no cambia. Volvemos a usar una malla, una racleta, la tinta y el objeto a imprimir, tal y como hacíamos en la serigrafía primigenia. Sin embargo, como habréis podido vaticinar, el objeto en cuestión ha de ser curvo, por lo que tendrá que girar a medida que se desplaza el soporte que lo sostiene a la vez que la pantalla que lleva la tinta. La raqueta tampoco precisará de movimientos.

Al tratarse de algo semi manual, por muy mecanizado que esté el proceso, la mano de obra artesanal será un elemento indispensable, así como el recambio de la tinta.

Pero esto nos ofrece algo muy ventajoso: a diferencia de otras técnicas de impresión, la serigrafía nos permite crear una infinidad de impresiones antes de que se necesite una nueva aplicación de tinta, lo que hace que la pantalla de impresión sea muy útil comercialmente.

Como ya comentábamos en la serigrafía tradicional, y esto se mantiene en la circular, debido a que la presión que se ejerce sobre el producto es bastante débil, el objeto en cuestión no recibe daño alguno al realizarse el estampado.

Existe una gran variedad de tintas, obtención de distintos colores y la capacidad de lograr fuertes depósitos de tinta, obteniendo así colores más vivos con gran resistencia al aire libre.

PARA QUÉ SE RECOMIENDA

Como era de esperar, este método tiene lugar sobre una superficie redonda, cilíndrica o cónica. Esto nos lleva a los artículos que todos tenemos en la cabeza como tazas, botellas, cubiteras, botes, bidones, envases y cubos. Sin embargo, también abarca bolígrafos y otros utensilios. A fin de cuentas, todo lo que esté a prueba de curvas.

Así pues, donde no tenía camino la serigrafía clásica, llega esta variante, abriendo sus posibilidades a lápices, los tapones de botellas o los tanques.

Puede ser aplicada en una amplia variedad de materiales como lo son las prendas, plásticos, metales, maderas, papel, adhesivos, cristalería y más.

Serigrafía circular
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