POR QUÉ USAR PAPEL RECICLADO

Venga, vamos a ponernos cinéfilos.

Seguro que tienes en mente una de esas películas donde aparecen egipcios escribiendo en papiros.

Tú no lo has dicho nunca en alto, pero siempre has pensado en qué nivel hay en escribir en una de esas superficies marrones, roídas y desgarradas.

Y mi pregunta es:

¿A qué estás esperando?

No hace falta valerse del papiro -que, además de caro, está en peligro de extinción- para ser el más vintage del grupo.

Y ya no es eso, que también, sino eso que seguro has escuchado tantas veces: el Amazonas está consumiéndose. Nuestra capacidad de devorarlo está acabando con el pulmón de nuestro planeta.

Necesitamos los árboles para poder acceder al papel y al cartón. Pero, ¿qué pasaría si este material también pudiera aprovecharse tras su uso?

Ahora en serio: Sé que eres consciente. Que el papel reciclado está muy integrado en nuestro día a día. Pero… ¿tú eres uno de los que buscan consumirlo? ¿O prefieres el blanco impoluto de los folios incólumes?

¡Sé cuál es tu respuesta por inercia! Y has de cambiarlo.

Necesitamos más consumo de papel reciclado. ¿Aún te preguntas por qué?

DE DÓNDE SURGE Y CÓMO SE RECICLA

Sabemos que el papel viene de la madera de los árboles. Hasta aquí todo bien.

Si el proceso de convertir al papel es arduo y contaminante, el de reciclarlo no tiene nada que ver. Se ahorra energía y agua, además de liberar los vertederos. Pero, además, usar la madera para dar lugar a la pulpa de papel tiene como consecuencia usar energía basada en combustibles fósiles, liberando así dióxido de carbono adicional. Así que démosle más vida a este proceso.

¿De dónde viene el papel reciclado?

Pues aquí ya encontramos desde recortes y trozos de papel sobrantes -en la propia fabricación del papel- hasta los post-consumo, como los que el usuario desecha. Aquí entran revistas, diarios, papel de oficina…

Pero, ¿se puede reciclar todo?

Ojalá. Desgraciadamente, no es así. Al reciclar, lo que se reutiliza es la celulosa, eso mismo que viene de la materia prima. No obstante, si ésta está contaminada y contiene otros elementos, plastificaciones u otros externos, no se podrán convertir en reciclados.

Todo lo relacionado con los embalajes de cartón, libretas, folletos, catálogos, sobres, sí que se puede reutilizar. Los papeles usados en carnicería, los plastificados, los especiales para fax o fotográficos, esos están fuera de nuestro páramo.

Entonces, ¿cómo se consigue?

Pues los convertimos en una especie de pasta y lo mezclamos con disolventes químicos. Así es como se separan las fibras y se desecha todo lo que no es papel. Se procede a una centrifugación del papel, separando densidades de materiales. Así, para eliminar las tintas, se han de aplicar burbujas de aire. Para el blanqueamiento se recurre a peróxido de hidrógeno o hidrosulfito de sodio.

PARA QUÉ SIRVE

Indirectamente ya hemos mencionado todo lo que podemos encontrar dándole a este material una segunda oportunidad. Por si acaso se te ha escapado algo, desde sobres, carpetas, tarjetas de visita, bolígrafos, libretas, material de oficina, hasta recubiertos de algunos productos tecnológicos, decoración.

En definitiva, la simple acción de llevar el papel y el cartón al contenedor pertinente puede ayudar a que este lugar que nos rodea sea incluso un poquitín mejor.

  • Resistentes.
  • Biodegradables.
  • Útiles para varios usos.
  • Elegantes.
  • Económicos.
Papel Reciclado
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