ORIGEN DEL IMPRESIÓN DIGITAL

¡Que no os suene mal DGT!
No tiene nada que ver con vehículos aunque, a juzgar por la velocidad del resultado, cualquiera lo diría. La impresión digital, que sé que os lo estáis planteando seriamente, es la reproducción de un archivo o documento de manera directa en cualquier otro material físico.

Sorry?

Ya, ya sé que ahora mismo es como si te hubiera descrito cualquier técnica de impresión, pero es que en en esta ocasión, encontramos la facilidad de imprimir directamente sobre la prenda o superficie. El proceso consiste en inyectar tinta -la cual tiene que ser la idónea para este tipo de impresiones- directamente sobre el objeto a imprimir. Se evitan varios pasos que hay que seguir irremediablemente en otras técnicas.

PROCESO Y VENTAJAS DE SU USO

No te lo vas a creer, pero es que no se nota la impresión, no existe el relieve, la imprimación se ha hecho insertada en el mismo objeto. El proceso es limpio y no limita en cuanto a colores. Es la ventaja directa de los tratamientos directamente digitales.

Al realizarse preferiblemente en productos no numerosos, no existe un ahorro de recursos ni de tiempo al llevarse a cabo la impresión en muchas unidades.

Pero si nos tenemos que hacer eco de algunas de sus ventajas, hablaríamos preferiblemente de:

  • Tiradas no numerosas. Si nos acordamos de otras técnicas, nos viene a la mente enseguida que algunas de ellas se valen de clichés o tampones para realizarse. Esta, en cambio, al ir a tiro hecho, es decir, al ser una impresión directamente digital, sin intermediarios, se recomienda para cantidades pequeñas. ¿Por qué? Porque hay otras que salen más rentables cuando de más cantidades se tratan.
  • Sin impedimentos. El proceso ofrece multitud de ventajas con respecto al tipo de necesidades que el cliente tenga. Esto, por supuesto, implica en blanco y negro, a color, en formatos dispares…
  • Personalización. Esto nos lleva a que sea muy recomendable para pequeñas empresas que están empezando a autopublicitarse y no precisan de tiradas numerosísimas.
  • Como el proceso es rápido y sencillo, no hay demasiada problemática en repetir el ejemplar que no haya quedado acorde a las expectativas.
  • Gama de materiales. Las superficies son las que necesites. No resultaría un inconveniente, ya que se puede amoldar a papel, adhesivos, pegatinas, cartulinas u otros tipos de materiales.
  • Lo que tengas en mente. Tanto si quieres con tinta blanca, barniz o grabado.

 

Como conclusión, es lo más parecido a la impresión fotográfica, esa que se realiza sobre el papel.

Es muy recomendable para cantidades pequeñas e incluso una única unidad. Esto la deja al descubierto con respecto a otros métodos como la serigrafía.

Los detalles de la imagen serán reproducidos con muchísima exactitud, aportando un extra muy importante para decantarse a la hora de imprimir.

PARA QUÉ SE RECOMIENDA

Como seguramente ya te has hecho a la idea, no hay nada que se le resista. Desde impresión de libros, revistas, hasta DVD’s. Todo lo imaginable con respecto a producto personal y corporativo.

Gorros de lana, chubasqueros, mochilas, lanyards, camisetas.

¡Todito!

Sugerencias: etiquetas o pines.

  • Personalización.
  • Recomendable para tiradas bajas.
  • Versatibilidad.
Impresión digital
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